Capilla de los Milagros

El Centro de Quito es extenso y difícil de terminar de recorrerlo en una sola vida… Esta   zona fue algún momento TODA la ciudad de Quito, ahora en esta dimensión histórica se conservan calles, pasajes, placitas, casonas, cuestas (infinitas) y zaguanes; rincones abrigan historias y tesoros silencios hasta despertar a la voz o a los pasos del visitante.

Es miércoles, la calle Fernández Madrid no me es común, pero la busco y ‘preguntando’, ‘preguntando’, encuentro esa arteria que se rompe pero enseguida continúa y como serpiente se contornea a lo largo de dos cuadras y varias casas que se entrecruzan. Esta situación solo puede pasar en el Centro Histórico de Quito. La calle me engaña no puedo atravesarla en auto.

Llego a la Mama Cuchara, en el corazón de la Loma Grande, ahora rincón de músicos y jóvenes aspirantes que son parte del Centro Cultural del mismo nombre. Curvo hacia la calle Chavez y en seguida, una señora desde su balcón, me anuncia que “al fondo” está la Capilla de Los Milagros.

Es confortante saber que no estoy perdida. Camino como queriendo reconocer el lugar y definitivamente no recuerdo haber estado aquí antes.

Avanzo hasta una escalinata de piedra antigua, trazada como si fuera un escondite, un rincón de amores… Termino de cruzar y piso la calle Fernández Madrid, esa que daba vueltas y en un punto se convierte, sin otra opción, en peatonal.

De frente, estoy en un portón antiguo, de madera, veo el gran campanario y sé que llegué a mi destino. A ese lugar que se abre ante mis ojos, como una novedad. Es la Capilla de los Milagros, un tesoro muy bien guardado en la Loma Grande, ubicados  en las calles Fernandez Madrid N1-113 y Rocafuerte.

Tiene piedra en sus patios, unos jardines frondosos con vistosos geranios, y esa capilla solitaria pintada de frescos que recibe feligreses una vez a la semana, los domingos, cuando hay misa con el cura de San Marcos. Es una capilla antigua (siglo XVII y XVIII), de paredes barrigonas y  un campanario de ladrillo visto. En el interior, en el altar, está una pequeña Ermita que guarda una imagen pintada, es la del Señor de Los Milagros.

Fausto Caballero, quien ha visto en este tesoro una opción turística y un emprendimiento, me cuenta que la leyenda de esta imagen nace así: “Aquí había una quebrada entre la Loma grande y la Loma Chica, una mujer pastoeraba, diariamente, con sus vacas y una día pudo ver la imagen de un hombre… Cada día volvía y la gente comenzó a decir que ésta tenía encuentros con un hombre semidesnudo, la noticia llegó a oídos de su marido, quien en su ira y celos, fue contra su mujer y le mató… Arrepentido el hombre implora a los cielos el perdón y mientras desesperado va en busca de sus hijos, ingresa a su pequeña casa y encuentra a su mujer alistando a los chiquillos para ir a la escuela”...
Ese es el milagro que se cumplió y devolvió con vida a la mujer. Tiene un final feliz y ese es el ‘milagro’. La historia se corrió entre los habitantes de la zona y el cura del barrio de San Marcos ‘mandó’ a pintar la imagen del Señor de Los Milagros en una Ermita (siglo XVI, XVII) que luego tuvo capilla, patios y jardín.

Los Milagros Cultura Gourmet es la propuesta turística de este lugar: café orgánico, platos reinventados con toques contemporáneos y tradición ecuatoriana, muestras gastronómicas y actividades culturales se encuentran aquí.

El jardín de la capilla tiene vista a la avenida Sucre. Es un lugar apacible que se embellece con lo sobrio del patrimonio y dos árboles de capulíes y toctes, emblemas de Quito.
Un nuevo tesoro por descubrir.

Más información en www.losmilagrosquito.com

Escrito por: Carla Martínez  / Fotos: Francisco Veintimilla - Quito Turismo

Para Mirar
Los detalles de los frescos de los murales de las capilla, los árboles y flores del jardín.

Para palpar
Las texturas de las baldosas antiguas de la capilla.

Para escuchar
La brisa en los árboles de capulí y toctes.

Para saborear
Las tortillas de maíz negro, el queso con toques de anís y limón.

Para percibir
La fragancia del café de Intag.


/ / / /
  • Paula

    Deberían tener más cuidado con la ortografía y puntuación, hay varios errores.

  • La bella Loma Grande un atractivo turístico fantástico!.