Donde crece el Café de Quito

Al servirse una taza de buen café, con sabor profundo y aroma seductor, se esconden las historias del recorrido que termina en ese sencillo, repetitivo y a veces poco relevante acto de tomar café. Un sorbo de café puede ser un encuentro, un pretexto, un acto cotidiano o quizá todo un ritual. Frases como “voy por un café”, “ya tomé café”, “¡ya toma el café!”, “necesito un café” son parte de la vida diaria.

Después del agua, el café es la segunda bebida más consumida en todo el mundo, en el Distrito Metropolitano de Quito, los ecosistemas ideales han ubicado para su producción a las cálidas y húmedas tierras del noroccidente. En el barrio la Perla, parroquia de Nanegal se ubica la Finca MAPUTO, allí se produce el café seleccionado que llega a Quito y al Ecuador, y que será promocionado en la Semana del Café del 24 de abril al 3 de mayo de 2015.

Los propietarios, Henry Gaibor y Verena Blaser, junto a los trabajadores de este emprendimiento productivo, con el apoyo de CONQUITO y estudiantes de Ingeniería de Alimentos de la UDLA, organizaron un día de campo. Visita organizada para pequeños productores, empresarios, autoridades y medios de comunicación, con el objetivo de dar a conocer la alta productividad cafetera de la zona y el potencial del negocio, no solo a nivel regional sino nacional.

El café de calidad es pasado, de sabor fuerte y entra a los sentidos desde el aroma antes de probarlo, hasta cuando la taza tristemente fue acabada. No importa si se endulza o no, hay que generar una cultura cafetera que reconozca su exquisitez. La pulpa que en estado natural es dulce pero procesada brinda el regalo del café de excelencia que crece en Quito.

El cuidado de un buen café inicia desde la siembra hasta su presentación final. MAPUTO está a 1350m de altura, lo que implica que su producción sea equilibrada en cantidad y concentración según el tipo de café cultivado. A menor altura los resultados en cosecha son mayores pero la calidad varía. En esta propiedad, ubicada dentro del majestuoso y cálido ecosistema, rodeado de guaduales, cañaverales y en un ambiente esperanzador, se siembran las variedades Typica, Caturra, SL 28 y Bourbon.

La dedicación es una cualidad de esta finca, que escoge las mejores plantas desde el momento de trasplantarlas, cosecha únicamente la cereza madura del café y trabaja minuciosamente en el despulpado, fermentación, lavado y secado. La implementación de las “camas africanas” como son conocidas las estructuras de secado, aprovecha el uso de madera de empaque reciclado.

Al degustar de una taza de café, ya sea corto, largo, expreso o mezclado, el aroma y las propiedades del sabor cargan consigo la entrega de la gente que lo cuidó día a día en el campo, un laborioso proceso para que llegue a nuestras manos y a nuestra boca.

Escrito por: Ramiro Garrido  / Fotos: Ramiro Garrido - Quito Turismo

Para Mirar
Verde en todas las tonalidades del noroccidente, aquí crece el Café de Quito

Para escuchar
Al caminar por los cafetales suena la música de las aves del ecosistema

Para saborear
El café listo para la cosecha sabe dulce


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