La Casa del Alabado, en el corazón de Quito

En la calle Cuenca entre los conventos y plazas de San Francisco y Santa Clara, diagonal al Hotel Casa Gangotena nos encontramos con El Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado. Desde afuera se distingue una típica casa colonial del siglo XVII, pero al cruzar el umbral todo cambia. La casa construida en 1671 se transforma gracias a una extraordinaria remodelación en un museo con un carácter contemporáneo, de espacialidad lúdica, que nos lleva y nos trae simultaneamente desde el pasado más remoto al presente más moderno.

La idea de los creadores fue crear una museografía que en cada temática, transmitiera un viaje desde el “caos inicial del Inframundo hasta el Supramundo. Desde las sombras hasta las claridades, la luz que nos da la vida y que noche tras noche desciende al mundo de acestros para reaparecer nuevamente al día siguiente”. La puesta en escena conduce al hacia el mundo precolombino, siendo el hilo conductor la cosmología es decir una concepción originaria del origen del mundo y la evolución del universo.

Esta casa construida en 1671, alberga un apasionante recorrido por la historia, en donde nuestra sensibilidad se moviliza con la puesta en escena de las diversas muestras, que apelan, gracias al arte precolombino, textos, sonidos y música, a toda nuestra capacidad de asombro. Los objetos arqueológicos nos ofrecen extraordinarias oportunidades para explorar las diversas formas de concebir el mundo, a través de variados niveles de percepción, que en algunos casos nos llevan a la introspección, e incluso reflexión, y en otro exaltan nuestro ánimo al descubrir temas relacionados con la fertilidad, adivinación, mitos, rituales que formaban parte del diario vivir de nuestros pueblos ancestrales.

El Museo cuenta con varias exposiciones permanentes que muestran como la cosmología de los pueblos andinos estuvo basada en la armonía de los diferentes mundos que conformaban el complejo mundo simbólico precolombino. A partir de esto se organizan tres espacios concebidos por los antiguos pobladores de los Andes, en los cuales la extensa mitología y entendimiento de la vida pudo ser entendida. El inframundo, “que es aquel espacio en donde habitan los ancestros creadores de vida y en donde se encuentran las raíces de todo aquello que habita en los mundos profanos y divinos”. El Medio Mundo, “lugar en el cual habitan los seres vivos quienes modifican los materiales existentes para satisfacer sus necesidades básicas, productivas e incluso espirituales”. El Supramundo, “lugar en el cual moran shamanes y dioses, guerreros míticos y sabios líderes que por obra y gracia de sus acciones, pasaron a ser parte del parnaso aquel que es el Supramundo”.

Otros tesoros que guarda la Casa del Alabado, son las colecciones de joyas, piezas que nos dejan atónitos ante la magnificencia de la orfebrería ancestral, expuesta en un maravilloso espacio de arquitectura contemporánea. En el recorrido por el museo, su museografía ha sido pensada hasta el último detalle para estimular diversas interpretaciones sobre amuletos y miniaturas, objetos y figuras medianas y enormes, desde las cuales observamos el pasado a través del arte y la historia.

Luego de la visita por el Museo se puede descubrir las maravillas de la artesanía tradicional ecuatoriana en su tienda, donde se rescatan objetos realizados con técnicas artesanales, de diversos lugares del Ecuador así como una variada oferta de piezas de diseño contemporáneo

Información importante:
Ubicación: Calle Cuenca N1-41 y Bolívar. entre la plazas de San Francisco y Santa Clara
Teléfono: +593(2)228-0772 / +593(2)228-0940
Horario de atención: Lunes a Domingo, de 9h00 a 17h30 *incluyendo feriados
Costo: Adultos: $ 4.00 . Niños menores de 12 y adultos mayores de 60: $ 1.00. Estudiantes: $1.50

Texto: Rómulo Moya Peralta. | Fotos: Museo Casa del Alabado.

Para palpar
Sentir las texturas de los algunos objetos arqueológicos.

Para Mirar
Observar grandes piezas de arte y objetos arqueológicos.

Para escuchar
Los sonidos que se emiten en las salas para explicar y recrear el ambiente.


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